Ha sido demostrado por numerosos estudios científicos, que es fundamental para preservar la salud gingival y periodontal, tanto de los implantes dentales como de los dientes, la realización de un tratamiento de mantenimiento consistente en una visita periódica (cada 3, 6, 9 ó 12 meses, dependiendo de la gravedad) a su odontólogo/periodoncista de referencia.
Esta visita de mantenimiento consta de tres partes:
- Registro del estado de los tejidos periodontales y periimplantarios, mediante: inspección visual, sondaje periodontal, técnicas radiográficas y toma de muestras biológicas. El objetivo es detectar de forma precoz cualquier signo que refleje una alteración en los tejidos duros que soportan el implante (hueso) y los tejidos blandos que lo rodean (encía). También se vigilará los aditamentos protésicos que van unidos al implante dental, para asegurar que su unión es adecuada y que no existen micromovimientos en estas estructuras.
- Motivación e instrucciones de higiene oral al paciente: consiste en comprometerlo con su higiene oral, haciéndole comprender que su adecuado control de placa le permitirá mantener su implante dental con función, salud, confort y estética a lo largo del tiempo. En este punto se emplearán: reveladores de placa, cepillos dentales (incluyendo interproximales para la higiene interdental), pasta dentrífica específica, irrigadores dentales y antisépticos locales (como clorhexidina).
- Eliminación del acúmulo de placa dental y cálculos existentes: el objetivo es eliminar los depósitos de placa bacteriana presentes en las superficies de los implantes dentales y de los dientes. Para ello, se utilizarán curetas, aparatos de limpieza ultrasónicos, sistemas abrasivos de aire a presión y pastas de pulido.
Mediante este programa de prevención y seguimiento, conseguimos preservar la salud periodontal y periimplantaria, así como estabilizar los resultados obtenidos con el tratamiento periimplantario, ya que la periimplantitis es una infección producida por gérmenes, que entran continuamente en nuestra boca, y que deben ser eliminados periódicamente para evitar una reinfección.
Recuerda: la conservación de tus implantes dentales así como de su dentición natural nos permite un mayor confort: funcional, estético e incluso psicológico.


